viernes, 2 de diciembre de 2016

Cómo mantener limpio tu sensor



Ya hemos hablado que muchas veces lo más importante de una foto es el momento, el encuadre, la narrativa, dejando la calidad óptica en un segundo plano, que aunque sea importante, para la foto de calle y documental no es tan fundamental. En cambio existen otros tipos de fotografía donde la maquinaria tiene que estar afinada al máximo, igual que un violinista afina su Stradivarius, el fotógrafo de producto, moda, publicitario o el fotógrafo gastronómico entre otros deben mantener su linea visual entre el motivo y el sensor libre de todo tipo de suciedad, motas, gotas y partículas varias… Veremos en dos partes como evitar ensuciar en lo posible nuestra herramienta de trabajo y llegado el caso de que se ensucie, veremos como limpiarla con garantías y seguridad.


Como evito ensuciar mi sensor

Con el auge de las cámaras sin espejo, hemos visto crecer la preocupación por la limpieza de los sensores. Al carecer de un elemento mecánico como el espejo, que de alguna manera protegía el sensor, las cámaras “Mirror Less” lo tienen más expuesto y la suciedad es más propensa a fijarse en sus sensores que en una DSLR. Debemos por ello extremar las precauciones a la hora de cambiar lentes, clásico momento en que se puede manchar el interior de la cámara.

Para evitar que entre suciedad y que ésta se fije en el sensor hay que cambiar la óptica lo más rápido posible. Para ellos debemos tener preparado el material antes de abrir la bayoneta. Con la cámara asegurada con la correa o bien apoyada, y con las manos despejadas y limpias, cogeremos la óptica que queremos poner en una mano y la que quitamos en la otra. La cámara debe quedar mirando hacia el suelo en lo posible, para evitar que la gravedad actúe e introduzca motas, salpicaduras, etc…  Pero lo ideal será, si tenemos algo más de tiempo y vamos sin prisas, que en el medio del cambio de óptica insuflemos aire en el sensor, con un soplador potente como el “Giottos Rocket-air“, un soplador con una patente única y que insufla un volumen de aire muy grande. Consigue disipar la mayoría de las partículas de polvo que hayan podido entrar. Ojo porque no vale cualquier soplador, yo he probado muchos y éste modelo es el único con fuerza suficiente para remover una cantidad interesante de partículas. Es conveniente evitar usar los típicos “Sprays” de aire comprimido, porque pueden dañar el sensor, tanto por la excesiva presión de aire sobre él, como por la condensación de humedad que produce. Si hacemos esto con mucha regularidad, al menos una vez al día, o al final de cada sesión, evitaremos tener que limpiar el sensor con líquidos y otras técnicas que veremos mas adelante. Es vital que las partículas una vez que entran en el sensor no se fijen y se remuevan antes de que un cambio de humedad y condensación ambiental las adhiera de forma definitiva al sensor.


Como limpiar tu sensor en 3 fases

A pesar de estos consejos es fácil que el sensor con el tiempo fije algunas motas y después de 6 meses o 1 año lo normal es que tengas que limpiar tu sensor de una forma más profunda. Si además eres de los que trabaja en exteriores o en zonas de mucha contaminación y polvo, lo normal es que tu sensor esté de motas hasta arriba. Para limpiar el sensor hay tres pasos que puedes seguir. Después de cada paso es bueno comprobar el resultado de nuestra limpieza, disparando una fotografía a una superficie plana y limpia o a un cielo despejado, con el diafragma cerrado a tope y a 100 ISO. para ver la suciedad ampliamos al 100% la imagen en busca de puntos y motas. Guardaremos estas fotos para hacer la comparación de ellas antes y después de cada paso de limpieza.

Primer fase. el más sencillo e inocuo, usaremos el propio sistema de la cámara de autolimpieza. En algunos modelos se aplica cada vez que encendemos la cámara o a criterio del fotógrafo. Hay de dos tipos, El choque electrostático aplicado al sensor, para sacudir las motas de polvo (Fuji o Canon) o una Sacudida mecánica al sensor ejercida desde sistema de estabilización de 5 ejes (SONY). Al estar éste motorizado produce una vibración mecánica que hace que muchas partículas se suelten de la superficie por vibración. Es importante insuflar aire con energía tras estas opciones de limpieza para eliminar los restos que se hayan desprendido.

Segunda fase. Si con el sistema de cámara no se ha terminado de limpiar, es hora de usar la artillería pesada. Hay que intervenir en el sensor directamente, con todo lo que eso significa. Riesgo de daños y riesgo de dejarlo aún mas sucio. Por eso debemos tener especial cuidado con esta fase. Hay un método muy interesante que ya contamos anteriormente en este Blog y que podéis ver aquí: Cómo limpiar el sensor de tu cámara. Se trata de despegar mecánicamente las partículas de polvo con un adhesivo seco de 3M, lo viene siendo la clásica tira de celo, pero de un tipo de celo muy concreto, no vale cualquiera. Hay que tener especial cuidado con los sensores flotantes de las cámaras que tienen estabilizado el sensor, ya que el sistema podría descalabrarse o dañarse. Es importante bloquear el estabilizador y dejar el sensor fijado en su posición neutra para poder limpiar eficientemente toda la superficie.

Tercera fase. Si aun no has conseguido remover todas las motas, debes optar ya por el sistema de limpieza clásico y más intervencionista, que es usar “hisopos” específicos para sensores, con un cabezal en gel y espuma del tamaño del sensor, los hay de 24mm y 35mm según si es para una cámara APSC o FullFrame. Vienen acompañados de un líquido limpiador, al que debemos tener mucho respeto. Hay líquidos que erosionan los sensores y si limpiamos con mucha frecuencia podemos llegar a dañar la capa protectora del captor. Es aconsejable evitar los líquidos que tengan una alta concentración de metanol. Lo recomendable es usar aquellos que tienen la calificación de “No Inflamables” son mucho más seguros para el sensor. Los sensores de SONY son especialmente sensibles a esto.


El procedimiento al igual que en la fase dos para sensores estabilizados es bloquear este sistema y pasar el gel o la espuma según indiquen las instrucciones del fabricante del limpiador. Es un proceso que se debe hacer con mucho cuidado. Al final repetimos la foto de prueba para observar si se han retirado todas las motas. Observaremos que casi el 100% de ellas han desaparecido.
Si no lo hemos conseguido, y aún quedan restos de suciedad, puede que de algún percance poco común, nunca sabes si tu hijo le echó salsa al sensor, bueno en ese caso lo mejor es acudir al Servicio Técnico SAT. Hay servicios de mantenimiento según las marcas que ofrecen un mantenimiento periódico de limpieza de sensores y pueden ser una opción bien interesante.

Espero que os haya servido de algo este resumen de como mantener y limpiar el sensor de la cámara. Lo cierto es que en mi caso, he limpiado en muy contadas ocasiones mis sensores, antes con Canon y con Fuji fácilmente lo hacia como mucho cada 6 meses. Ahora que uso una SONY A7R2, llevo sin tener que limpiarla a fondo desde hace mas de un año y solo usando el soplador de forma muy frecuente, prácticamente a diario.

Pablo Gil
Pablo Gil FujiXperience
Soy de los pocos afortunados que se puede "comer" lo que fotografía y aunque alguna vez quise ser fotógrafo de moda, hoy me dedico a la fotografía publicitaria y gastronómica, mucho mejor así… Como apasionado de este mundo, la curiosidad me puede y viendo mi cara, sabrás que no es broma! Desde niño destripo todo aparato que pasa por mis manos, si me dejas una cámara o una lente sabrás hasta donde, sabrás por qué y sobre todo para qué! No te pierdas mis talleres, donde lo cuento todo!
Twitter: @pablogilfoto  WEB: Kamandula.es






1 comentario:

  1. Gracias por el tutorial.
    Tendré que ponerme manos a la obra.
    Un saludo

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