Hacer que tus fotos sean diferentes significa muchas veces jugar en el terreno de lo "incorrecto"
Una de las peores cosas que le puede ocurrir a una foto es
que el espectador se pare a contemplarla unos segundos y tras emitir su
veredicto "buena, mala o regular" no vuelva a sentir la necesidad de
mirarla nunca mas y lo que es aún peor que no la recuerde a no ser que alguien
haga referencia a la misma.
Esto es un mal que se da independientemente del veredicto
que la foto merezca a ojos del espectador.
En el caso de que la foto sea mala, esta claro el por que no
pasará al reducido "salón de la fama fotográfica" que cada uno de
nosotros tenemos en nuestra cabeza.
