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jueves, 14 de junio de 2018

Pon un fotógrafo en tu boda



“¿Os casáis? 

¡Mi más sincera enhorabuena, pareja!  

¿Ya habéis decidido quién os hará las fotos?” 

Es en ese preciso instante, cuando alguien - un amigo, un familiar, otra pareja con conocimiento de causa - nos recuerda la necesidad / obligación / opción (vosotros decidís) de contar con las labores de un fotógrafo, fiel testigo en vuestro gran día, y cuyo cometido será dejar constancia a través de sus imágenes, su sensibilidad, de los momentos más emotivos que se irán sucediendo a lo largo de la jornada (esta última frase puede resultar algo comercial en el contexto que os expongo, relamida incluso, pero dejaremos de apreciarlo así con solo consultar a aquellas parejas que ignoraron el susodicho comentario en forma de consejo, optando por tomar la vía rápida / económica y ahora se arrepienten sin remedio del resultado obtenido).


Y cuando hablo de fotógrafo quiero dejar claro que no me estoy refiriendo a tu cuñado o a ese osado amigo que acaba de comprarse una cámara de las “gordas”, de esas que hacen unas fotos estupendas con solo pulsar el “botoncito” del disparador, como aún muchos siguen pensando… Me refiero a un fotógrafo de esos que ponen su alma en cada disparo, de los que se dejan la piel literalmente en cada obturación, de los que sienten - y hacen sentir -, se emocionan - y emocionan -,... un fotógrafo, fotógrafo.


martes, 17 de octubre de 2017

La belleza del olvido


En mitad de la nada, donde el olvido se personifica y solo los vándalos frecuentan, nos topamos con un amplio catálogo de antiguos y polvorientos vehículos que abarcan desde gigantescas locomotoras de vapor hasta pequeños coches a pedales, imponentes mansiones señoriales e incluso pueblos enteros sumidos en el olvido y la decadencia, y que de seguro fueron testigos de mejores momentos en el pasado.

Hoy, pocos son los que le prestan la atención que merecen, excepto pequeños grupos de jóvenes entusiastas de lo paranormal que con sus grabadoras de bolsillo intentan demostrar la existencia del más allá. Estos, y los conocidos como fotógrafos de abandonos: buscadores incansables de esa extraña e hipnotizadora belleza propia de estas localizaciones (estética abandoned) y donde la mayoría solo logran atisbar mugre, tristeza y partículas de polvo en suspensión. Hechos de una pasta especial, estos aventureros natos, cámara en ristre, se adentran en un mundo desconocido con el fin de dejar constancia de su existencia, de su particular rostro. Lugares donde los estragos del paso del tiempo - y la acción descontrolada de los vándalos - han otorgado de ese carácter único a cada objeto, a cada rincón, confiriéndoles una pátina desvencijada que despierta el interés de un público cada vez más amplio, enamorados - como el que escribe - de este patrimonio olvidado. 

martes, 14 de marzo de 2017

Amontonando píxeles compulsivamente


Mucho se ha hablado - y escrito - sobre la segunda democratización de la fotografía, donde el silicio venía a imponerse con fuerza sobre el haluro de plata. Pero yo hoy quiero dar un paso mas allá, y me atrevería a afirmar que actualmente estamos inmersos en una tercera fase del proceso en cuestión, hecho que se ha consolidado con la incorporación de cámaras de alta gama en nuestros dispositivos móviles de bolsillo, lo que nos permite en todo momento, tener a mano un serio captador de imágenes para dejar testimonio gráfico de cualquier hecho impredecible que pueda acontecer ante nuestras narices. 

lunes, 5 de diciembre de 2016

El ojo que – casi – todo lo ve


La tecnología avanza a pasos de gigante y por ende, se aplica – “irremediablemente” – a nuestros equipos fotográficos. Muchos recordaremos – de haber leído – la implantación por parte de Kodak en la sociedad de finales del XIX, de cámaras fáciles de usar, de apuntar y disparar, que facilitaban la toma fotográfica al usuario, y como recita Momeñe, poniendo “imágenes en manos de analfabetos visuales”. Este avance supuso la primera democratización de la fotografía, haciendo más accesible el proceso fotográfico. Con los años, la implantación de la era digital, trajo la que podemos considerar una segunda fase del proceso de democratización, con la llegada de la fotografía digital y su inevitable aluvión de seguidores "fotógrafos".

Hoy día, me atrevería a hablar de una nueva (tercera) democratización, fruto de la implantación de cámaras fotográficas en dispositivos móviles, agravando – irremediablemente (este no lo entrecomillo) – los efectos de la cita de Momeñe a la que hice alusión unas líneas más arriba. Pero todo no iba a ser negativo, al menos para los que aún amamos, sentimos e incluso padecemos en nuestra propia carne, esta pasión, esta arte, que une y separa a sus practicantes: la implantación de nuevas tecnologías, nos permite seguir disfrutando aún más de la fotografía, centrándonos en aspectos que están muy por encima de la técnica, en esa región donde los sentimientos y sensaciones afloran, haciéndonos vibrar y sentir el verdadero proceso creativo fotográfico y todos sus entresijos. Estos avances al contrario de lo que muchos podrían pensar, aún hacen que la cámara no sea por si misma ese ojo autónomo que todo lo ve y todo lo decide, sino mas bien ese artilugio óptico que casi todo lo ve, dejando en nuestros manos el mayor peso decisivo a la hora de detener el mundo.

martes, 18 de octubre de 2016

El equipo que no hacía buenas fotografías



Recuerdo mis años mozos, allá por el 2003, cuando estudiaba y trabajaba para costearme mi formación universitaria, una larga, tendida y surrealista conversación con un cliente. Días atrás, este comprador compulsivo (e ignorante) adquiría, presa del típico arrebato consumista, un equipo fotográfico de altas prestaciones, y por consiguiente, de elevado precio, en el establecimiento donde solía cubrir el turno de tarde, haciendo las veces de asesor en el departamento de electrónica y fotografía. Aquella estampa me marcó profundamente, al verle llegar, cabizbajo y desolado, portando bajo uno de sus brazos, la caja de la susodicha cámara con la que pretendía convertirse en el nuevo Avedon de las "arretratauras". Se sentía defraudado, estafado incluso: nadie le había informado que el simple hecho de adquirir un equipo de semejantes características (de esos que hacen tan "buenas" fotografias) junto a su inseparable libro de instrucciones correspondiente, no eran suficientes para salir airosos de cualquier situación fotográfica que le plantase cara, y obtener aquellos paisajes con los que soñaba cuando se postraba frente al último número de National Geographic, o esos maravillosos retratos llenos de color y vida, de un tal McCurry: si, ese que se ha vuelto trending topic en los últimos meses...

jueves, 15 de septiembre de 2016

De cómo me enamoré (y te enamorarás) de la fotografía nocturna


La figura del fotógrafo noctámbulo: fotógrafo solitario, habitualmente incomprendido por su pareja y amigos, mal mirado por los vecinos de las viviendas colindantes a la "zona de trabajo nocturno". Víctima de bandadas de mosquitos chupasangre y de las asiduas visitas sorpresa - con el tiempo, el factor sorpresa desaparece -  de los diferentes cuerpos de seguridad del estado que sin dudarlo acuden, llevados por la curiosidad, al primer golpe de flash o ráfaga de linterna que proyectan. Con esta escueta lista de características tendríamos definido el perfil de estos enamorados (obsesionados) de la fotografía nocturna - me he dejado muchas otras en el tintero para evitar aburrir al lector... Podríamos afirmar por tanto, que estamos ante todo un superhéroe de la fotografía, un mártir de la cámara y el trípode, un sufridor nato que lo da todo - incluso invirtiendo de su propia comodidad y descanso, por no hablar de su matrimonio... - por llevarse a casa la mejor estampa que a esas horas intempestivas de la noche podrían conseguir.

martes, 2 de agosto de 2016

La hora del cambio


Como todos los sábados, desde hace varios años, tras revisar exhaustivamente - y por quinta vez en la mañana - todo el material de la mochila, te dispones a salir por la puerta de casa, con la mente puesta en ese magnífico día fotográfico que se presenta. Miras al cielo y te frotas las manos - mentalmente - como en un gesto de satisfacción por las extraordinarias condiciones de luz que te acompañarán durante la jornada: sin duda, todo pinta a que será un día redondo. En ese momento llegan tus amigos, haciendo ademán para que pongas a buen recaudo todo el equipaje en algún hueco del maletero: aún es pronto, y nada ni nadie hace sospechar que esa boba sonrisa pronto se truncará, cambiando sin remedio, el transcurso de tu vida.

miércoles, 13 de julio de 2016

Silencio se rueda: las labores del fotofija


Jerez. Noviembre, 2014.

El tiempo pasa, y nosotros con el. Cerca de cumplirse dos años desde el rodaje del film "Techo y comida", aún recuerdo con entusiasmo aquellos días, inmerso de lleno en la industria del cine nacional rodeado de grandes profesionales y fantásticas personas. Cámara en mano, desarrollando las labores de fotofija, y moviéndome con sigilo entre bastidores para inmortalizar las estampas mas bellas y significativas que me regalaba Rocío (Natalia de Molina. 1990, Jaén. Premio Goya a Mejor Actriz 2016), madre soltera, desempleada, inmersa en la lucha diaria por sacar adelante a su hijo Adrián (Jaime López. Jerez), que junto a todo el equipo de rodaje dirigido por Juan Miguel del Castillo (1975, Jerez. Nominado al Goya como Mejor Director Novel 2016), hicieron posible esta cinta: tan real, tan cruda,... como la vida misma.


martes, 19 de enero de 2016

¿Referente o la excusa del burdo imitador?


Los grandes maestros de nuestra fotografía siempre han sido fuente de inspiración para la mayoría de mortales que en un momento de sus vidas osaron empuñar una cámara fotográfica, cayendo rendidos sin remedio a los encantos que esta “señora”, normalmente ataviada de negro, les ofrecía. Otros muchos, sin llegar siquiera a rozar el preciado hoy día, calificativo de maestro, y que con su método de trabajo – llamémosle, revolucionario - han llegado a generar auténticas escuelas de fotógrafos / corrientes artísticas con sus reportajes de bodas o moda, plagados de contraluces con fuertes sobreexposiciones y fondos hiperdesenfocados – lentes extraluminosas, con aperturas que rondan el 1.2-1.4, sinónimo de gran desembolso -, así como blancos y negros de escaso contraste, donde ambos tonos en su estado más puro son sustituidos por una colección de grises medios, que no llegan a alcanzar en toda su escala, la cualidad del gris marengo o del gris perla.

lunes, 28 de diciembre de 2015

El fotógrafo miope




Recuerdo con todo lujo de detalles mis primeros meses en EGB - para los mas jóvenes, eso que hace unos años rebautizaron como primaria... - y como tras aquel exhaustivo examen de salud, el pediatra determinó que necesitaba usar gafas. "Las diferentes pruebas realizadas lo dejan bien claro", señalaba el oftalmólogo embutido en su radiante bata blanca, portando ese extraño pero curioso artilugio en forma de platillo que parecía levitar en su frente. Sufría de "visión corta", también conocida como miopía, herencia de mi madre, y esta heredada de la suya (mi abuela materna), y supongo que ella de algún antepasado de nuestro árbol genealógico.

lunes, 26 de octubre de 2015

Creando cortometrajes con mirrorless


Cuando persigues una idea, está se proyecta en tu mente repitiéndose de forma incansable hasta que por fin encuentras el modo de darle forma, de otorgarle vida propia y compartirla con los que te rodean. No importan los medios que poseas, ni siquiera las herramientas que emplees para hacerla real, sacarla de tu cabeza y convertirla en una pieza única, en tu obra. Cualquier momento, cualquier lugar puede ser el idóneo para llevar al plano físico ese preciado trabajo, para hacerlo tuyo y porque no también, de los demás.

"Prayer", un pequeño corto de no mas de 5 minutos de duración. Esa idea que circundaba mi mente se hizo patente en una intensa tarde de grabaciones, tras un suculento almuerzo en casa de mis padres. Los protagonistas, mi madre, mi tía y mi hermano pequeño, dejaron constancia de una faceta desconocida hasta ese momento para ellos. Pudieron mas las ganas, la ilusión por disfrutar de la pieza final, obligándoles a dejarse llevar ante la presencia de mi cámara. En ese preciso instante, "Prayer" se proyectó fuera de mi mente y fue tomando forma.

lunes, 20 de julio de 2015

“Fotomontando” nuevas realidades

"Los últimos instantes"- Henry Peach Robinson









Caminábamos en pleno siglo XIX, cuando surgió un espíritu inconformista, una mirada que no se contentaba simplemente con lo que la realidad le ofrecía y dedicaba. Un soñador de nuevos mundos, creador de escenas imposibles, complejas, utópicas: Henry Peach Robinson, considerado el padre del fotomontaje allá por el año 1858 cuando combinó 5 negativos en uno solo para dar vida a su famoso trabajo, "Los últimos instantes" ("Fade away"), considerada la primera fotocomposición de la historia de la fotografía. Su talante le obligaba a huir de lo que el mundo le mostraba a su cámara, una tendencia propia de la corriente pictorialista imperante en aquella época, buscando simplemente provocar una sensación determinada en el espectador que contemplaba su obra. Pero no solo Peach disfrutaba jugando a ser Dios montando sus propios mundos irreales mediante la mezcla de fragmentos de la realidad: el sueco Oscar Gustave Reijlander, obtuvo la obra "Los dos caminos de la vida" mediante la mezcla magistral de nada menos que 32 negativos!!!,

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